Ollie's Camp
El launcher

Todo lo que Ollie's Camp pone en la tablet

Una pantalla de inicio que un niño de cuatro años puede manejar solo y en la que un padre puede confiar. Esto es lo que hay detrás de cada mosaico.

pantalla de inicio (tablet en horizontal)

La cuadrícula de apps elegidas por ti

Elige entre todo lo instalado en la tablet y solo aparecerán esas apps. Los mosaicos son grandes, tienen etiqueta y nunca se reordenan solos, así que la misma app de dibujo está siempre en el mismo sitio.

La pantalla de ajustes, el selector de apps y la salida están detrás del PIN parental. Los intentos fallidos, sencillamente, no hacen nada. ¿Tu hijo se ha aprendido el PIN mirando cómo lo escribes? Cámbialo por un código de una app de autenticación: seis cifras nuevas cada 30 segundos, así que no hay nada que memorizar.

pantalla del PIN parental

Los módulos de aprendizaje

Tres pequeños mundos, pensados para sesiones cortas y sin marcadores.

Animales

Más de cien animales con fotos, un pasaporte y un cuento corto leído en voz alta. También funciona sin conexión.

Cuentas y patrones

Cuentas distintas cada vez, de sumar a dividir, y patrones para completar.

Juegos tranquilos

Juego de memoria, Serpiente, Golpea al topo y Sopa de letras: cortos y tranquilos, sin nada que desbloquear.

captura de la biblioteca de medios

Tu propia música, cuentos y audiolibros

Ollie's Camp muestra una versión a medida de niño de la biblioteca de tu familia: carátulas grandes, sin buscador en el que perderse, sin recomendaciones de nadie. Se reproduce desde tu propia colección, servida por Navidrome o AudioBookshelf, que se configuran una sola vez en los ajustes parentales.

Marca un álbum o un audiolibro para sin conexión y se queda en la tablet.

La galería de fotos de la familia

Conecta una biblioteca de Immich y elige los álbumes que pueden ver. Nada más queda a su alcance.

Juegos retro

Trae tus propias ROMs y empareja un mando Bluetooth. Dos jugadores en una misma tablet.

El ritmo del día

Mañana, tarde y noche tienen cada una sus propios mosaicos. A la hora de dormir, la pantalla se vuelve tranquila y cálida.

Tiempo de pantalla, por categoría

Ni un único número para toda la tablet ni un engorroso límite app por app. Ollie's Camp reparte el tiempo entre las seis secciones de la pantalla de inicio, así que «una hora en Ver» es una hora, tanto si se va en una app de vídeo como en tres.

Un tiempo para cada categoría

Fija una cantidad diaria para Ver, para Juegos o para cualquiera de las seis. Todas las apps que hayas puesto en esa categoría tiran del mismo tiempo, así que cambiar de app no vuelve a poner el reloj a cero.

Sin límite hasta que tú decidas

Todas las categorías empiezan sin ningún límite. Solo lo pones donde lo quieres: Escuchar puede seguir abierta todo el día mientras Ver tiene una hora.

El fin de semana puede ser distinto

Dale al sábado y al domingo su propia cantidad, o deja el fin de semana igual que el resto de la semana. «El fin de semana no tiene límite» y «el fin de semana es como cualquier otro día» son ajustes distintos, porque dicen cosas distintas.

Un horario, aparte de la cantidad

«Solo a partir de las 15:00» o «nada después de las 19:30». Fuera de su horario una categoría está cerrada, le quede el tiempo que le quede, y un horario funciona por sí solo, sin necesidad de una cantidad diaria.

Tiempo extra, solo por hoy

Cuando a una categoría se le acaba el tiempo, el mosaico pide que venga un adulto. Escribe el PIN y añade 15, 30 o 60 minutos. El tiempo extra vale solo para hoy: mañana vuelve el tiempo de siempre.

Una semana de historial, en tu tablet

Los ajustes parentales muestran los últimos siete días por categoría en un pequeño gráfico, para que veas adónde se ha ido de verdad el tiempo. Se queda en la tablet. No hay ningún panel nuestro en el que consultarlo.

El tiempo se calcula a partir de los propios registros de uso de Android, no con un cronómetro que tengamos en marcha, así que un reinicio, un fallo o un cierre forzado ni pierden ni se inventan minutos. El día cambia a las 04:00 y no a medianoche, porque una sesión de 23:55 a 00:10 no debería repartirse entre dos días. Los mosaicos agotados simplemente se vuelven grises; si activas el bloqueo opcional fuera de Ollie's Camp, una tarjeta de bloqueo cubre también una app abierta desde una notificación o desde la lista de recientes. Y si Ollie's Camp dejara de ejecutarse por algún motivo, ese bloqueo se desactiva en lugar de dejar a tu hijo fuera.

En un móvil, con un diseño de móvil

El launcher está diseñado para una tablet en horizontal, y una tablet sigue siendo lo que le daríamos a un niño pequeño. En un móvil no encoge esa pantalla, sino que la reorganiza: dos columnas de mosaicos del tamaño de un pulgar, las cuatro secciones apiladas en un deslizamiento con puntos en el borde, y etiquetas que se siguen leyendo con el brazo estirado.

Todo lo que hay detrás es idéntico, PIN parental incluido. Viene bien para ese móvil viejo que, sin hacer ruido, se convirtió en el dispositivo de repuesto del niño.

pantalla de inicio (móvil en vertical)
PIN parental (móvil en vertical)
Nuestra opinión

Hecho para niños de hasta unos diez años

Ollie's Camp está pensado para los años en que un niño todavía no pinta nada en la web abierta ni en las redes sociales: más o menos de los tres a los diez. Esa es nuestra opinión, y la app está hecha a partir de ella: no trae navegador integrado, y un niño solo se encuentra con la web si un padre la pone a propósito en la pantalla.

Una tablet infantil sirve para seis cosas

Son las seis secciones de la pantalla de inicio y, entre todas, cubren aquello por lo que de verdad merece la pena darle un dispositivo a un niño pequeño.

  • Aprender Animales, cuentas, juegos tranquilos.
  • Juegos Jugar a algo, solo o contigo.
  • Leer Libros ilustrados y cuentos.
  • Escuchar Música, audiolibros y cuentos.
  • Ver Algo elegido, no algo servido.
  • Crear Dibujar, construir, grabar.

Y no sirve para dos

Comunicarse y navegar. Por eso Ollie's Camp no los integra, ni intenta tampoco hacerlos seguros, y por eso faltan a propósito algunas funciones que quizá estés buscando.

  • Sin navegador integrado

    Ollie's Camp no tiene barra de direcciones propia. En nuestra opinión, la web no es un lugar por el que deba pasearse un niño de siete años, y no creemos que se pueda convertir en uno. Aun así, puedes poner Chrome o Firefox en la cuadrícula como cualquier otra app y permitirlo; es tu decisión. Solo que no lo recomendamos.

  • Sin chat, sin redes sociales

    Todas las grandes plataformas fijan los trece años como edad mínima, y hacen bien. Un niño por debajo de esa edad no debería estar ahí, así que no le construimos una puerta más amable para entrar.

  • Sin filtrado DNS ni web

    El filtrado es a lo que se recurre cuando ya has dejado entrar la web: bloquea una lista y se le escapa todo lo que no está en ella. Preferimos no dejar entrar la web. Una web filtrada sigue siendo la web.

  • Sin vigilar mensajes, sin espiar

    No leemos los mensajes de tu hijo, porque no hay ninguno que leer. Leerlos sería el remedio equivocado para haberlos permitido en primer lugar.

Apps, no comunicación ni navegación. Todo lo demás se deriva de ahí, incluido por qué Ollie's Camp hace menos que los paquetes de supervisión y cuesta 5,99 € una vez en lugar de una cuota cada mes.

Un solo pago de 5,99 €. Todo lo anterior incluido.

Sin suscripción. Sin anuncios. Sin cuentas. Sin rastreo.

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